Psicografía de un portero de discoteca

Psicografía

Aunque parezca que el título es una broma, tengo que decir que para nada está escrito con esa intención. Ya sabéis que creo en el Espiritismo, por lo que constantemente me estoy informando acerca de este tema, incluso buscando datos actuales. En una entrada anterior ya comentaba cómo funcionaba las recompensas y castigos según esta filosofía. No obstante, los datos de los que disponía eran más o menos antiguos.

Entiendo que los jóvenes de hoy en día pueden no llevar una vida especialmente buena. Y entiendo que en muchos casos juegan con sustancias y actitudes que para nada son perfectas. Hasta ahora no había tenido la oportunidad de leer alguna psicografía de un caso de este tipo. Es decir, de una persona joven, actual, que hubiera llevado una vida mala. Recientemente he podido conseguir un texto en el que el Espíritu que habla es, precisamente, una persona fallecida con un pasado regular.

En este caso asistimos al texto comentado por un Espíritu que se hace llamar Alberto, y cuya vida nos podría servir como ejemplo de lo que no hay que hacer:

¿Te sorprende mi aspecto físico un poco no?

Es que hacía mucho deporte y me crie siempre en ambientes de gimnasios

Allí llevaba también estos peinados cortados por los lados y con una pequeña cresta

Me llamaba (si me llamaba, ya sé que no estoy, ya sé que estoy muerto…) Alberto.
Alberto “el cachas” decían mis amigos, y es que estaba como un toro.

El problema es que era cómo lo que se piensan de los que van demasiado a los gimnasios: mucho músculo y poco cerebro.

Por supuesto nunca me interesaron los estudios, di problemas, y muchos, a mis padres….

Pobres, se desesperaban por intentar hacer de mí una persona de provecho. lo intentaron todo, hasta que no pudieron, más y cuando yo tenía 12 tiraron la toalla definitivamente conmigo.
Mis padres, personas sin muchos recursos, siempre hubieran deseado que yo, su hijo mayor, hubiese sido médico, ingeniero, que hubiesen podido hablar con orgullo de mi a sus amigos, pero no pudo ser, siempre fui rebelde, problemático…

En clase me peleaba con todos, me reía de los profesores, ya te imaginas en mi barrio con los amigotes, vivía a las afueras de la capital, en un barrio obrero, donde las oportunidades no abundaban y los malos ambientes estaban por todas partes…

Fui fanático de un equipo de fútbol. En realidad, sólo queríamos montar bronca y nos peleábamos con los otros equipos, que eran tan animales como nosotros, atemorizabamos a muchos, pasaba horas en el gimnasio, tomaba anabolizantes, estaba enorme y me veía como el rey del mundo, tenía todo, amigotes, mujeres, todas las que quería….

Éramos respetados y temidos

Lo tenía todo.

Los fines de semana tomaba pastillas que nos colocaban, las noches de juerga eran interminables, dormía por las mañanas y salía por las noches….
Al principio trabajé en una obra para sacar dinero, pero eso no me gustaba…
¡Pronto empecé a trabajar como portero de discoteca donde disfrutaba dejando pasar a mis amigos, permitiendo la entrada a quien yo quería, o dando ostias al que montaba algún follón y cómo ligaba!!

Ligaba con las chicas que querían entrar, lo daban todo por saltarse las colas y tener las consumiciones gratis…

¿Qué es lo que pasó? pues acabe mal…

Una noche no deje pasar unos porque no iban bien vestidos. Tampoco es que fueran mal más bien iban normales, pero no daban la imagen que querían que diera la dirección del local

Fácilmente los hubiera podido dejar pasar si hubieran sido mis amigos, o si me hubiese apetecido, pero no, ese día decidí que esos dos con pinta de pringaos no iban a entrar

Protestaron, no lo entendían …

Mientras no los dejaba pasar a ellos dejaba pasar a otros con muchas peores pintas, casi me divertía pasárselo por sus morros

En un momento determinado uno, que debía llevar puesta la copa, se dedicó a insultarme

Le pegue tal ostia que creo que le saltaron algunos dientes

Su compañero, sin que yo me diera, cuenta sacó una navaja y me la clavo de abajo a arriba, como un profesional…

Sentí un dolor agudo que me traspasó el pecho, no podía respirar, se me iba la cabeza…

Estuve perdiendo mucha sangre. Los chicos se fueron corriendo.

Avisaron al encargado, me apartaron rápidamente de la entrada, no querían que me relacionaran con la discoteca, me llevaron sangrando y casi sin conocimiento a un parque cercano y desde allí llamaron a una ambulancia antes de irse disparados,

Cuando llegó la amnulancia no pudo hacer ya nada conmigo…

Qué mal hice las cosas… Si si me hubiesen hablado de religión de amor de caridad allí creo que me hubiese entrado un ataque de risa…

Pero ahora aquí ya no me río

La lista de mis errores es tan larga que no veo fin a cuándo podré ser perdonado por todos los actos de maldad que cometí

Solo tengo clara una cosa que ya me ha sido adelantada: cuando gane una nueva oportunidad, y será dentro de mucho tiempo, naceré en un cuerpo deforme y contrahecho con graves deficiencias a todos los niveles.

Creen que es la única forma que sienta lo que hice sentir a muchos por mí prepotencia ni brutalidad mis groserías y me completa falta de humanidad

Tendré que aprender en mis propias carnes lo que yo no fui capaz de aprender en la vida que tuve, que solo malgasté en mujeres, peleas y drogas y amedrentar a todos los que tuve a mi alrededor

Dios mío perdóname.

Espero, por supuesto, que podáis aprender de esta psicografía. Lamentablemente, ejemplos hay muchos en nuestra sociedad, por lo que podéis haceros una idea de lo que les espera en la vida espiritual.

Finalmente, decir que este texto ha llegado a mi poder gracias a nuestro grupo de Espiritismo Kardeciano. Desconozco el autor, por lo que no puedo confirmar la veracidad. En todo caso, memorizad el mensaje básico, el cual os ayude a progresar.

Foto | Wikimedia Commons – Antonio Litterio

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