Los peligros del carnaval, según Divaldo Franco

Carnaval

Aunque en Cáceres todavía nos estemos recuperando de la última polémica creada en torno a las celebración del carnaval (lo siento, no hablaré sobre ella), el Espiritismo tiene su particular idea. Una idea que a todas luces no es buena. Pensaba que detrás de los disfraces y caretas se escondían fiestas sin apenas peligros, aunque ya veo que no es así.

Divaldo Franco, uno de los mejores médiums del mundo, ha publicado recientemente su opinión sobre el carnaval, admitiendo que se trata de una actividad muy peligrosa, con todo tipo de efectos negativos sobre el Espíritu:

Pasaron los días festivos de la gran bacanal, que a unos individuos casi los enloquecieron en la busca orgíaca del placer exorbitante, como se la existencia humana tuviese por finalidad apenas el gozo. Ahora es la realidad sin fantasía, sin música ensordecedora, sin ilusión.

Es el momento de la evaluación del placer frustrante que fue muy rápido, no permaneciendo tanto tiempo como les gustaría a los juerguistas. En el momento en que hagan una retrospectiva de las sensaciones vividas, de los compromisos asumidos, de las mentiras románticas y promesas de venturas, de los efectos de los disparates a que se entregaron, huyendo del día a día hacia el vórtice del volcán de la entrega del cuerpo y del alma hasta la consumición, que vendrá como consecuencia de las imprudencias, del alcohol en abundancia, de las drogas ilícitas y criminales, de los mentirosos afectos de ocasión, de las relaciones sexuales descuidadas y sin sentido es cuando sorprenderán…

Carnaval, motivo de sufrimiento

Carnaval

No hay duda de que, teniendo en cuenta las palabras de Franco, el carnaval esconde todo tipo de peligros y, lo que es más, un sufrimiento que puede llegar a tener consecuencias especialmente espeluznantes:

Será inevitable constatar los gastos que podrían ser aplicados de forma saludable, en estos días de dificultades económicas que el país atraviesa, de desempleo y de la pandemia provocada por un insignificante mosquito, portador de dolencias perversas aun en incógnita algunas de ellas y de sus daños. Siendo verdad, lo que fue divulgado por los medios de comunicación, sobre una posible contaminación con un beso, después los otros medios ya conocidos, se inclinarán los descuidados sobre los propios escombros orgánicos y emocionales, esperando soluciones milagrosas, o tirándose al desespero y a la agresividad.

Gestaciones indeseadas que terminarán en abortos criminales, desilusiones amargas surgirán en millares de personas no preparadas para las luchas y el estoicismo, serán algunas de las consecuencias de que la carne nada vale. La existencia física es un tesoro inestimable que Dios nos concede para la conquista de la plenitud, créase o no en la inmortalidad del alma, que todos constataremos oportunamente.

Saca provecho de la preciosa lección y vive con sabiduría.

Cualquier fiesta es peligrosa

Carnaval

No puedo terminar el artículo sin comentar que, en realidad, cualquier festividad es peligrosa. Incluso las que en la superficie parecen más inocentes. ¿Por qué los seres humanos deciden dar rienda suelta a sus más bajos instintos y al materialismo, pudiendo descansar y ayudarse unos a otros en fechas señaladas?

Prefiero no dar mi opinión: no hay duda de que debemos volver a orientar nuestros caminos

Vía | Luz Espiritual
Fotos | Pixabay – annca | Pixabay – Ben_Kerckx | Wikimedia Commons – Alfredobi

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *