Coca-Cola: esto es lo que le hace a tu cuerpo

Refrescos

Coca-Cola

La Coca-Cola es uno de los refrescos más consumidos del mundo. El primero, en determinados países. A cada segundo se abren decenas de botellas, por lo que ya podéis haceros una idea del éxito que tiene. Sin embargo, en más de una ocasión se han puesto en entredicho sus propiedades. Algunos, incluso, afirman que es perjudicial para la salud.

No quiero tomar ideas a la ligera, por lo que lo mejor será comprobar qué es lo que le hace a vuestro organismo. También comentaré si es buena o no para vuestra dieta.

Para empezar, decir que la Coca-Cola es una de las bebidas más dulces del planeta. Y eso es malo para nosotros. El 48% de los estadounidenses afirma beber una media de 2,6 vasos diarios de refrescos. Ya os podéis imaginar cómo tienen los dientes ¿verdad? Temo a la caries.

En cualquier caso, vamos a ver lo que dice la ciencia. De nada me sirve explicar el tema sin bases científicas.

La primera hora

Coca-Cola

Durante la primera hora, los efectos de la Coca-Cola ya empiezan a ser aterradores. Aunque es convenientes comprobarlos minuto a minuto:

  • 10 primeros minutos: el cuerpo consume aproximadamente 10 cucharadas de azúcar, es decir, el 100% de la recomendación diaria. Cuidado con beber más.
  • 20 primeros minutos: el nivel de azúcar en sangre es demasiado alto, con bastantes cantidades de insulina bombeando por el cuerpo. El hígado responde transformando todo el azúcar en grasa. En cualquier caso, la insulina no llega a ser un problema.
  • 45 primeros minutos: el cuerpo aumenta la producción de dopamina, excitando los centros de placer del cerebro. No os creáis lo que dicen: el efecto no es parecido al de una droga dura.

La mayoría de la gente admite que los efectos durante la primera hora son excesivamente perjudiciales. No lo creáis: no todo es malo. Sí es necesario mencionar que las cantidades de azúcar son demasiado altas. Un gran problema.

Azúcar

Coca-Cola

El CSPI ya afirma que las bebidas con mucha azúcar tienen bastante que ver con la obesidad, incrementándola en gran manera. De hecho, el 16% de las calorías de una dieta americana vienen de azúcares refinados. La mitad de las calorías llegarían de las bebidas con azúcar añadido.

En 1970, la tasa de azúcar ingerida era la mitad de la actual. Si antes los refrescos eran algo ocasional, ahora son normales y, lo que es peor, forman parte de la cultura.

Mencionar un dato curioso: la Coca-Cola tiene 39 gramos de azúcar, pero una barrita de chocolate, por ejemplo, contiene aproximadamente 57 gramos. Venga, ya puedo seleccionar mi veneno favorito.

La forma de actuar del cuerpo cuando se ingieren grandes cantidades de azúcar es curiosa: el páncreas segrega insulina, la cual ayuda a las células a usar el ingrediente para obtener energía. Por otra parte, la insulina le dice a los músculos que el hígado transforme el azúcar en grasa para sacarla de la sangre.

Por otra parte, si tenéis suficiente energía en el cuerpo, el hígado y los músculos almacenarán la glucosa en forma de glucógeno. Por supuesto, si este “banco” se llena, la glucosa se convierte en grasa.

Beber Coca-Cola no transformará vuestro cuerpo de manera instantánea, pero sí os ayudará a la hora de utilizar las calorías que no se han ingerido. Básicamente, os dará más energía en el caso de estar en las condiciones necesarias. Si tenéis un estilo de vida sedentario, preparaos para absorber grasa.

Cafeína

Cafeína

Uno de los componentes más polémicos de la Coca-Cola es la cafeína. Una lata de 0,35 litros contiene un total de 34 miligramos del componente. Una cantidad que podría llegar a ser exagerada, en el caso de que la ingesta sea diaria y habitual. Para que os hagáis una idea, una taza de café puede llegar a tener 200 miligramos de cafeína.

Los efectos de la cafeína son variados: según la Clínica Mayo, no es malo beber aproximadamente 400 miligramos diarios. Lo malo es que la cafeína estimula el sistema nervioso central, ayudando a que os sintáis más despiertos. Además, aumenta la cantidad de ácido en el estómago y actúa como diurético, disminuyendo la cantidad de agua en el organismo.

Si queréis hidratar el cuerpo con Coca-Cola, estáis siguiendo el mal camino. Lo mejor para obtener todas sus propiedades es tomar un café o un té. Eso ya depende de lo que queráis conseguir.

Entonces ¿qué pasa con la Coca-Cola Light?

Coca-Cola Light

Existe gente a la que les asusta el consumo de la Coca-Cola normal. Piensan que pasando a la Coca-Cola Light podrán obtener un buen refresco, sin hacer daño a la salud. Especialmente a lo que se refiere al azúcar.

Uno de los beneficios de la Coca-Cola Light es que los edulcorantes artificiales utilizados no dejan los mismos residuos en la boca que el refresco original. De esta manera, además de cuidar vuestra dentadura, evitaréis una mayor cantidad de bacterias.

En todo caso, aunque se piensa que la conocida Light puede servir para conseguir una buena dieta, los efectos finales son contrarios a lo que se rumorea. Marissa Puleo, una conocida dietista, confirma que los edulcorantes artificiales aumentan los antojos de azúcar, provocando que el cerebro quiera comer y beber más.

Por otro lado, un estudio publicado en la revista Nature confirma que los saborizantes artificiales encontrados en los refrescos luchan contra las bacterias naturales del intestino. Así son menos tolerantes a la glucosa.

Da igual lo que digan, mucho cuidado con la Coca-Cola Light

Por lo demás, me hago eco de una investigación realizada por Hannah Gardener, de la Universidad de Miami, quien afirma que las personas que beben refrescos parecidos a la Coca-Cola tienen un riesgo un 48% mayor de sufrir un infarto de miocardio y un ictus, en comparación con la gente que no toma estas bebidas.

La conclusión que se extrae de todo esto es que la Coca-Cola no ayuda a todas las personas por igual. Tened en cuenta la dieta que estéis siguiendo y vuestro estilo de vida.

¿Debería quitar los refrescos del frigorífico?

Refrescos

Llegados a este punto, me pregunto si debería quitar los refrescos del frigorífico, evitando su ingesta. Los resultados de diferentes estudios al respecto no son precisamente buenos. Uno de ellos afirma que beber una lata de 0,35 litros al día aumenta el riesgo de morir por enfermedades cardíacas. Todo ello en 33%.

Otro estudio también confirma que beber una o dos bebidas azucaradas al día hace que el riesgo de desarrollar diabetes de tipo 2 aumente en un 26%. Eso es comparación con las personas que beben menos de una bebida al mes.

También hay que mencionar que recientes investigaciones demuestran que el cuerpo administra el azúcar líquido de diferente manera a como lo hace respecto de los alimentos que tienen el mismo componente. Sobre todo si estos tienen fibra.

Cuando coméis un trozo de fruta, ingerís hasta 20 gramos de azúcar, aunque la fibra también hace su efecto en el organismo, variando el impacto que los elementos tienen sobre el cuerpo. Además, las bebidas azucaradas no nos llenan tanto, aunque tengan la misma cantidad de calorías. Algo que yo mismo he podido notar. Y eso que solo he estado atento a las respuestas del organismo.

El riesgo para la salud es más que evidente. Mi pregunta es ¿por qué sigues bebiendo refrescos con tantas cantidades de azúcar?

¿Cómo los dejo?

Dejar la Coca-Cola

Dejar los refrescos azucarados en general es bastante fácil: solo tenéis que beber un vaso de agua en vez de estos. Fuerza de voluntad, le llaman. Por lo general, se bebe Coca-Cola cuando se tiene sed. Entonces ¿por qué no beber agua, la cual es más sana?

Puede resultar el caso de que seáis “adictos” a los refrescos. Si es así, podéis probar a beber cada vez menos. Con el tiempo os acostumbraréis, además de terminar por beber agua y mantener vuestro cuerpo en buen estado. Un consejo: llevad un registro de las calorías que consumís. Os quedaréis sorprendidos.

Las bebidas azucaradas tienen una gran cantidad de calorías que no pueden ser eliminadas con facilidad. Si conocéis este dato con exactitud, os mostraréis más convencidos de dejar este tipo de refrescos.

Por supuesto, no os obligo a seguir un método u otro. Yo, por ejemplo, prefiero dejar todo de sopetón. Aunque sea difícil.

Dejar la Coca-Cola, una buena idea

Coca-Cola

Es complicado y conllevará bastantes esfuerzos, pero está claro que dejar la Coca-Cola contribuirá en grandes beneficios para vuestra salud. Es cierto que se trata de la bebida más tomada en el planeta, pero también es verdad que los ingredientes que incluye pueden llegar a asustar.

El peor peligro reside en el azúcar, el cual está abundantemente contenido, resultando fatal para la salud. Sobre todo si queréis adelgazar. Yo lo tengo muy claro: después de los grandes riesgos que supone y de que pueda dar lugar a todo tipo de enfermedades, he decidido dejarla atrás. En su lugar he optado por alternativas más saludables.

Parece que, al final, la Coca-Cola no es tan buena como nos han hecho creer.

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