Por qué no quiero actualizar a Windows 10

Windows 10

Windows 10

Windows 10, el próximo sistema operativo de Microsoft, se acerca a marcha ligera a las tiendas. Muchos usuarios ya están esperando su estreno para actualizar, echándole el guante a las novedades y características que habrá. Windows 8.1 no era lo que muchos deseaban, por lo que se espera que con la nueva versión se obtenga un reemplazo de verdad a Windows 7. A 18 días de su lanzamiento, Microsoft sigue desvelando información sobre el funcionamiento.

Yo soy uno de los usuarios que lleva meses esperando el lanzamiento, comprobando todas y cada una de las actualizaciones y mirando con lupa lo que se quiere conseguir con Windows 10. Actualmente tengo Windows 7, por lo que estoy deseando actualizar. No obstante, mis dudas sobre pasar al nuevo sistema operativo se han hecho más numerosas debido a una de las últimas declaraciones de la empresa. Y es que, según los planes propuestos, el paquete solo tendrá actualizaciones gratuitas durante los cuatro años siguientes al lanzamiento.

Si los datos confirmados se hacen realidad, significaría que en 2019 los usuarios se quedarían sin nuevas características gratuitas. Cuatro años de soporte es un tiempo demasiado corto, en mi opinión. Debo tener en cuenta que estoy buscando un producto que me vaya a durar mucho y que, posteriormente, no me vaya a obligar a hacer cambios especialmente radicales en mi forma de trabajar. Windows 10 cumple en parte esos requisitos. Pero también los cumplen otros sistemas operativos.

Windows 10 ¿es lo que estoy buscando?

Tengo bastantes esperanzas puestas en Windows 10, ya que gracias a él renovaré mi sistema operativo y obtendré más tiempo de soporte sin tener que cambiar la manera de trabajar. Un entorno gráfico muy parecido al de Windows 7, compatibilidad con todas las aplicaciones que uso y un rendimiento suficiente en todas mis tareas diarias.

En el caso de que Microsoft se reafirme en el ciclo de soporte de cuatro años, lo más posible es que me traslade a otro sistema operativo, gratuito, después de agotar un poco el soporte que queda para Windows 7 (dura hasta 2020). Alternativas hay muchas, por lo que en ese aspecto no debería tener mayores problemas. De todas formas, prefiero esperar la confirmación por parte de la empresa. Aunque no lo parezca, un cambio así en un entorno de trabajo es una decisión especialmente importante que puede conllevar el movimiento de muchos recursos y tiempo.

Por el momento, toca esperar. Lo que sí puedo deciros es que, si vais a actualizar a Windows 10, tengáis en cuenta todos los detalles disponibles. Aunque tendréis a vuestra disposición 30 días para volver a la versión anterior.

Foto | FlickR – Global Panorama

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