Páginas Amarillas se ha convertido en un directorio desactualizado

Páginas Amarillas

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Aún recuerdo cómo hace unos años las familias esperaban impacientes las nuevas ediciones de los directorios de nombres, tanto particulares como empresariales. Muchos se acercaban a los ejemplares repartidos gratuitamente con el fin de comprobar si sus datos personales estaban inscritos. Páginas Amarillas y la más reciente QDQ eran novedades muy interesantes. ¡Cuanto nos enfadábamos si no nos repartían el libreto! Con el paso del tiempo y la popularidad creciente de Internet, este tipo de libros se han ido descartando, pasando en muchos casos a tirarse a la basura.

Ayer por la mañana me encontré con una situación que no veía desde hace años: Los repartidores estaban entregando una nueva edición de las conocidas Páginas Amarillas. Pude hacerme con una, por lo que ya he visto las novedades que incluye y las limitaciones que han ido cayendo sobre el directorio. Me he dado cuenta de que el mismo se ha quedado completamente desactualizado. 327 páginas en las que podréis encontrar los números de teléfono y ubicaciones de los principales negocios de la provincia. Pero, claro, cuando haya un cambio en cualquiera de estas empresas, los datos expuestos serán erróneos.

El simple hecho de que Páginas Amarillas llegue en formato papel indica que toda la información que se detalla es limitada y no se puede cambiar. Lo contrario que sucede en la red de redes. Si os metéis en la web oficial de la compañía, veréis todos estos datos al día, sin tener que buscar entre toda la información del libreto. Comodidad ante todo.

Internet termina con Páginas Amarillas

El directorio de Páginas Amarillas se ha convertido en un producto que caduca a las pocas semanas de estar disponible. Me refiero al libro físico, claro, ya que la página web se está constantemente actualizando con las últimas novedades de los sectores. Me atrevería a calificar las últimas ediciones físicas como libros parcialmente inservibles que solo tendrán utilidad para aquellas personas que no puedan conectarse a Internet. Hay que tener en cuenta que con solo una búsqueda ya salen miles de datos útiles. Entre ellos, todos los que hay en Páginas Amarillas.

¿Podría ser que la edición física de Páginas Amarillas tuviera las horas contadas? En cierta manera, si. Es evidente que todavía se seguirá editando, al menos durante varios años. También es muy probable que la cantidad de ejemplares distribuidos baje de manera notable. Lo que sí subirá es la cantidad de usuarios que tendrá la página web. Conforme Internet vaya llegando a más hogares, los libretos se irán haciendo más inservibles.

Vosotros ¿Qué experiencias tenéis con páginas amarillas? ¿Las habéis utilizado mucho? ¿Os habéis pasado a alternativas digitales?

Foto | FlickR – Francisco Gonzalez

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