Cuidado, si te cambian la tarifa sin apenas avisar tendrás que pagar penalización

Tarifa

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Sorprendido estoy. El suceso ha ocurrido hace más de un mes, pero no es hasta hoy cuando expongo el caso en el blog. Ya sabéis que recientemente se han llevado a cabo algunas modificaciones sobre las tarifas de telefonía móvil. Se han hecho adecuándose a las necesidades de los propios clientes. El mercado avanza, por lo que es normal que las compañías también se pongan las pilas con el fin de dar mejores características.

Cuando se realiza algún tipo de modificación en las tarifas, es necesario que la empresa de telefonía correspondiente emita un aviso 15 días antes de realizar la ejecución. A mí se me hizo 24 horas antes, mediante mensaje de texto. Es más, llamé para obtener más información antes del cambio, y me informaron de que el mismo ya se había hecho. El plazo de 15 días se había reducido a apenas 12 horas. Desde el teléfono de atención al cliente también me ofrecieron la posibilidad de no aceptar el contrato, pudiendo marcharme de la compañía a otra de mi elección, o dar de baja la línea telefónica sin penalización por tarifa. Algo a lo que dije que sí.

Posteriormente llamé de nuevo a la línea de atención telefónica con el objetivo de informarme mejor. Tengo un teléfono móvil a plazos, por lo que pensé que, si pagaba los plazos restantes, quizá podría irme sin tener que pagar penalización. No fue así. Al no aceptar el nuevo contrato (el cual se pone en marcha en este tipo de cambios), la penalización por tarifa se elimina. Sin embargo, continua la penalización por el compromiso del teléfono a plazos. Es decir, si decidimos romper nuestro compromiso con la compañía teniendo un terminal que todavía no ha sido pagado, se cobran 50 euros que se deben pagar en una nueva factura.

Adiós al compromiso por tarifa, hola al compromiso por terminal

Si quería irme tenía que pagar la penalización mencionada, más las tarifas restantes del terminal, más el coste por mover papeleo al querer irme antes de la finalización de los plazos. En total, algo más de 120 euros que, por supuesto, suponen un desembolso bastante importante.

El resultado de la llamada ya lo sabéis: sigo “atado” a la compañía de telefonía, hasta que termine el pago del terminal. Será entonces cuando pueda marcharme a otra empresa.

Pasados estas experiencias me doy cuenta de que no vale la pena estar atado a una determinada empresa de telefonía solo por tener un teléfono nuevo. Es mejor pagarlo entero y estar como cliente en un negocio en el que, por contrato, no haya tantas limitaciones. Si no, un simple documento puede servir para mantener a los clientes comprometidos a unas determinadas tarifas que, a su vez, tienen un determinado precio.

Foto | Pixabay – JESHOOTS

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