Dios: qué es y cómo podemos comprobar su existencia

Dios

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Si habéis estado atentos al blog os habréis dado cuenta de que he puesto dos páginas nuevas: una de ellas referente al Grupo Espiritismo Kardeciano de WhatsApp y Telegram. Se trata de una idea que ya lleva en marcha varios meses, pero que no he comenzado a promocionar en serio hasta hace unos días.

Uno de los primeros usuarios que ha entrado en el mismo me ha preguntado algo bastante básico en el Espiritismo. Uno de los primeros conceptos que se estudian: ¿qué es Dios? A esta cuestión le ha seguido otra: ¿cómo sé de Su existencia? Aunque en un principio las dudas podrían parecer excesivamente complicadas, solo hay que pensar un poco para dar con la solución.

Las respuestas a estas dos preguntas se encuentran en El Libro de los Espíritus. De hecho, una de ellas es una de las primeras cuestiones que se le hace a los Espíritus.

Dios y su existencia

Dios

En primer lugar, ¿qué es Dios? Dios es la inteligencia suprema. No es un estado, propiamente dicho, ni cuanto menos un objeto. Tampoco es un planeta. Deshaceos de todas esas ideas preconcebidas que existen. Dios está en todas partes y es a la vez la causa primera de todas las cosas que existen. De Él sale todo. Incluso nosotros mismos. De hecho, es Él el que crea toda la vida.

Algunos escépticos todavía piensan que Dios no existe. Que el universo es un conjunto al azar, sin ton ni son que hace las cosas porque sí. Para ellos todo se mueve por fruto del azar. Y así parece que seguirá siendo por los siglos de los siglos. Aquí también tenemos que pensar: ¿cómo podemos saber que Dios existe? ¿en qué razonamiento podemos apoyarnos para comprobar Su existencia? Bastante sencillo: da igual el lugar en el que estéis ahora mismo. Mirad a vuestro alrededor. Asomaos a una ventana y mirad todo lo que hay construido. Toda la paz que se respira. Todas las plantas que se mueven. Las nubes. El cielo azul. ¿De dónde ha salido todo eso? De Dios. Existe una lógica que Dios mantiene. Él crea, por lo que es evidente que no podemos asignar el correcto orden de las cosas y la causa de esas mismas cosas al azar y a números desordenados.

Es evidente que por mucho que pensemos nos será imposible hacernos una idea exacta de cómo es Dios. Quedaos únicamente con el concepto de que Él existe y de que podemos comprobar su existencia en cualquier momento. Y si vuestro pensamiento, aún así, os dice que el Señor Supremo no existe, entonces será mejor que lo volváis a pensar.

Fotos | Francisco Goya | tpsdave

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